Síntomas de la ictericia

Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Share on Facebook0

La ictericia, por sí misma, causa pocos problemas (excepto en el recién nacido, y la ictericia en el recién nacido es diferente a la mayoría de otros tipos de ictericia, como se discute más adelante). La ictericia puede convertir la piel y la esclerótica de los ojos en amarilla. Además, las heces pueden llegar a ser de color claro, incluso de color arcilla, debido a la ausencia de la bilirrubina, que normalmente da a las heces su color marrón. La orina puede volverse oscura o de color marrón. Esto ocurre cuando la bilirrubina que se acumula en la sangre comienza a ser excretada por el cuerpo en la orina. Al igual que en las heces, la bilirrubina se vuelve la orina de color marrón.

Además del problema estético de ver de color amarillo y con orina oscura y heces claras, el síntoma que se asocia más frecuentemente con ictericia o colestasis es la picazón, conocido médicamente como prurito. La comezón asociada con ictericia y colestasis a veces puede ser tan severa que hace que los pacientes de rascarse la piel “en bruto”, tiene problemas para dormir, y, en raras ocasiones, incluso suicidio.

Es la enfermedad que causa la ictericia en lugar de la propia ictericia que causa la mayoría de los problemas asociados con ictericia. En concreto, si la ictericia se debe a enfermedades del hígado, el paciente puede tener síntomas o signos de enfermedad hepática o cirrosis (la cirrosis representa una enfermedad hepática avanzada). Los síntomas y signos de enfermedad en el hígado y la cirrosis incluyen fatiga, hinchazón de los tobillos, atrofia muscular, ascitis (acumulación de líquido en la cavidad abdominal), confusión mental, coma y sangrado en los intestinos.

Si la ictericia es causada por la obstrucción de los conductos biliares, la bilis no entra en el intestino. La bilis es necesaria para digerir la grasa en el intestino y la liberación de vitaminas desde dentro de ella de modo que las vitaminas pueden ser absorbidos por el cuerpo. Por lo tanto, el bloqueo del flujo de la bilis puede llevar a deficiencias de ciertas vitaminas. Por ejemplo, puede haber una deficiencia de vitamina K que evita que las proteínas que son necesarias para la coagulación normal de la sangre para ser producida por el hígado, y, como resultado, la hemorragia no controlada puede ocurrir.

Buscar

Compártelo!

Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Share on Facebook0